Todo no es casualidad

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El se introduce en mi mente creándome una temperatura corporal  elevada, superior a la normal.
Siento un impulso instintivo, excitante, interno, continuo.

Experimento una actividad física que no puedo controlar.

Abro la puerta, empleo el tacto en los muebles para guiarme en la oscuridad.
No esperaba esto, pero no lo voy a posponer.

Escucho su voz en susurros, de forma suave me guía y me dejo llevar.

Mis manos me responden en forma adecuada proporcionándome un goce y
una energía acelerada en mis hormonas femeninas, que elevan mi temperatura
hasta derramar partes ocultas de mi cuerpo.

atracción, magnetismo

atracción, magnetismo

Puedo ver la variación en zonas de su cuerpo.
Percibo sus sensaciones, su premura, su dilatación. Siento su calor.

Me pregunto cuanto de esto es amor, cuanto deseo.
No se si lo voy a poder separar.
Solo se que quiero rendirme en sus brazos,
fundir su cuerpo y el mio,
que no quepa entre ellos ni un rayo de luz.

Que tendrá de normal esta locura.
Quien me asegura que esto es normal,
si cuando me roza prendo fuego al mar…

Todo no es casualidad.

 

 

@amparoperezortola  © 30.01.2017

Publicado 25.06.2017

 

 

 

 

 

 

 

La teleoperadora, mi peor pesadilla

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(15:00 horas)

Ring…,    Ring…,    Ring…

-¿Digame?

-Buenas tardes. La señora Tal?

-Si. Soy yo.

La llamo para comunicarle que le ha tocado un premio.

-¿Un premio?

-Un viaje para dos personas con todos los gastos pagados. 

-¿En serio?

-Por supuesto. Hoy es su día de suerte.

“Que way !!!”

-Caramba. ¡ Pues que bien ! Muchas gracias.

-Me llamo Fulanita de Tal, pero puede llamarme Fulanita.

“Joder. Menudo nombre, valga la redundancia.”

-Vale. Si usted lo dice…

-Como le estaba diciendo, ha sido elegida entre cientos de miles de personas.
A cambio, usted solo tiene que contestar unas preguntas.

-Bueno.

¿Tiene usted computador en casa?

“¿Compuqué?”

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