3ª.-Sesión con mi psicoterapeuta

PARTE INTEGRANTE DE  MI  PSICOTERAPEUTA Y YO

CAPITULO 3

-¿Qué me cuentas?

-Pues que estoy de mala leche. Estoy que la tierra me traga, así estoy.

-Caramba. ¿Por qué razón estás así?

Porque me da la real gana.

-Ah, bueno, si es por eso…

Si. Es por eso, por aquello, por lo demás allá y porque si. Y punto.

-¿Y entonces dices que es por nada?

-Ya le he dicho que es por todo.
Me indigna el sistema.
Sistema corrupto e injusto.
Si tienes poder robas, si tienes valores te jodes.
Y nosotros ahí, mirando y sin ver. Viendo y sin hacer. Que mierda.

-Ah.

-¿Eh?

-Nada. Sigue.

Nos racionan la información. De poquito a poquito, para que no nos empalaguemos.
A veces lo hacen de escupitajo. Hala, traga, ahí tienes.
Otras, de miguitas. Toma, ves comiendo, poquito a poco, para que no te indigestes.

Antes las cajas negras simplemente eran las de los aviones, ahora todos los grandes despachos las tienen.

Y yo acojonada por haberme equivocado al poner la equis en la Renta donde no tocaba, que gilipollas.
Seguro que me la revisan y no me devuelven. Cabrones.

-Si. Las cosas están bastante mal.

-¿Bastante? La cosa esta que arde. Todas esas familias, ese futuro incierto, esa inseguridad, ese miedo que nos están metiendo en el cuerpo. Miles de familias viviendo de la caridad humana. Y esos inmigrantes, pobre gente. Venid, venid a trabajar aquí. Esto es “Jauja”. Y ahora,… iros, largaros, que no hay sitio para todos. 

-Mujer…

-Que !!

-Bueno, pero a ti no te afecta, ¿No?

-Ah, claro. A mí no me afecta. Ese es el problema.

-¿El problema?

-Me refiero a que claro, pensándolo  así,… Como “a mí no me afecta” me callo y miro hacia otro lado. Que hipocresía.

-No me considero hipócrita.

-Vale, no lo digo por usted, lo digo por todo el sistema que nos rodea.
Esto solo era un ejemplo. Hay tantas y tantas cosas injustas…

-¿Y porque no haces algo? Digo, colaborar de alguna forma.

-¿Yo?… Jajaja… ¿Y qué puedo hacer yo? Me veo atada de pies y manos.
Yo, dice.. Yo, con un contrato de media jornada. Que pringada.

-Te equivocas. Seguramente puedes hacer o por lo menos intentar hacer algo.

-Puede ser. Quizá.
Es tarea difícil, no me veo capaz de hacer nada. Por ahora solo me quejo.
Aunque sé que quejarse es de cobardes.

-No creo que cobarde sea la palabra más adecuada.

-Me importa un bledo que la palabra sea la adecuada o no.
La cuestión es que estoy indignada. Y punto.

-Pues hay un grupo llamado así, al que te puedes unir.

-No me veo yo ahí. Tengo que pensar. Necesito pensar que haré.

-Otra vez pensando…

-Sí. Otra vez pensando. Ya veré.
No… Si al final me uniré a “Buñoleras sin fronteras”…

-¿Eh?

-Nada… Déjelo. Para qué. 

-Sí, yo también lo siento, porque por hoy, lo dejamos aquí.

-Vale. 

-Buenas tardes.

-Lo mismo. 

despedida

despedida

 

CAPITULO 4 :

4ª.- Sesión con mi psicoterapeuta

 

Si no lo digo Reviento
fotomontaje amparoperezortola

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